La
riqueza del mestizaje cubano, la mezcla de las razas blanca
(europea), negra (africana), oriental (china) e indígena
(americana) devinieron en una extraordinaria creatividad
de música, danzas y bailes en Cuba.
Cuba se distingue en el mundo con su aporte en el ballet
clásico de Alicia Alonso, además de su contribución
en la danza moderna y contemporánea con su estilo
propio.
La herencia africana ha creado un rico folclor de bailes
de santería (yorubas, rumbas, congas y arara) y
la mezcla de lo europeo y lo africano ha aportado al mundo
modalidades propias de bailes populares cubanos como:
el son, el cha-cha-chá, el mambo, la rumba, la
salsa y el casino.