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Trinidad
(Sancti Spíritus)
La Villa de la Santísima Trinidad
de Cuba fue fundada en 1515 por el adelantado
español don Diego Velázquez
y pertenece a la provincia de Sancti Spíritus.
Recorrerla,
tomando como punto de partida la Plaza Mayor,
incita al caminante a detenerse en la Iglesia
Mayor, sus numerosos museos, la Plaza de
los Artesanos, o la Plaza Santa Ana.
La
Canchánchara es el ámbito
apropiado para reponer energías y
determinar la ruta a seguir, ahora hacia
los alrededores de la Villa, donde la Torre
Manaca-Iznaga, el Valle de los Ingenios,
la playa María Aguilar o las montañas
del Escambray, con lugares como Topes de
Collantes y el Salto del Caburní,
son sitios que no pueden dejar de visitarse.
Merecen también atención la
Cueva de las Calaveras, ir de pesquería
al lago Zaza o probar suerte en los cotos
de caza existentes en la región.
Plaza
Mayor: principal ágora de Trinidad.
A su alrededor se localizan algunas de las
más importantes construcciones de
la villa. En su centro se alza la estatua
de la musa Terpsícore.
Iglesia
Mayor: templo más antiguo de Cuba,
construido en 1680. Se encuentra ubicada
en el Centro Histórico de Trinidad.
Entre los museos requieren especial atención
el Romántico (en la antigua residencia
del Conde Brunet), el de la Arquitectura,
el Histórico, el de la Lucha Contra
Bandidos, el de Ciencias Naturales Alejandro
de Humboldt y el de la Arqueología
Guamuhaya.
Romántico:
otrora Palacio del Conde Brunet. Ofrece
una muestra de muebles y artes decorativas
con las que la aristocracia trinitaria habilitó
sus mansiones. Joyas, porcelanas, platerías,
pinturas y esculturas prueban la existencia
de una clase opulenta en la Trinidad de
siglos pasados.
Arquitectura:
expone la evolución del desarrollo
arquitectónico de la ciudad entre
los siglos XVIII y XIX con piezas de madera
tallada, paredes construidas según
la técnica del embarrado, colecciones
de rejas decorativas y barrotes de madera,
medio punto, persianas y otras muestras
de gran interés.
Histórico:
ocupa una antigua mansión colonial,
el Palacio de Cantero, y recoge la historia
de Trinidad desde su fundación. Piezas
arqueológicas de los aborígenes,
el comercio de esclavos, el florecimiento
de la industria azucarera y las luchas por
la independencia son algunos de los momentos
vividos por la villa que son recogidos en
sus salas.
Lucha
contra Bandidos: ubicado en el que fuera
convento e iglesia de San Francisco de Asís,
ofrece una amplia información sobre
los combates sostenidos por las Milicias
Nacionales Revolucionarias y las bandas
contrarrevolucionarias durante la década
del 60 en la zona de la Sierra del Escambray.
Ciencias
Naturales: antaño fue la casa del
regidor del ayuntamiento de la villa. Hoy
sirve para mostrar la evolución de
las especies desde los protozoos hasta los
mamíferos.
Arqueología
Guamuhaya: edificación que data de
finales del siglo XVIII. Exhibe una panorámica
de la prehistoria de Cuba, desde 3 500 años
antes de nuestra era hasta el período
de la conquista y la colonización.
Plaza
de los Artesanos: las manos laboriosas y
pacientes de los artesanos trinitarios le
permitirán encontrar aquí
un bonito recuerdo de su paso por la villa.
Plaza
de Santa Ana: la que fuera Cárcel
Real se ha convertido hoy en el principal
centro cultural de la villa.
La
Canchánchara: establecimiento donde
se sirve una bebida tradicional de igual
nombre preparada a base de aguardiente,
miel y limón.
Torre
Manaca Iznaga: símbolo de la localidad,
levantada en 1816 en el Valle de los Ingenios
para vigilar desde sus 45 metros de altura
a los esclavos mientras trabajaban en las
plantaciones de caña. Su campana
anunciaba el inicio y el fin de los trabajos
en las plantaciones cañeras.
Valle
de los Ingenios: también conocido
como Valle de San Luis. Cerca de medio centenar
de fábricas de azúcar convirtieron
la zona en una de las más prósperas
de la isla hacia finales del siglo XVIII.
Hoy todavía es posible recorrer las
ruinas y restos de algunos de aquellos ingenios.
Ha sido declarado por la UNESCO Patrimonio
de la Humanidad.
Playa
María Aguilar: al sur de la ciudad,
esta playa en la península de Ancón
complementa la oferta histórico-cultural
de Trinidad. Se caracteriza por sus aguas
tibias y poco profundas bajo las cuales
se extienden fondos marinos irregulares
con una exuberante vida de disímiles
corales, gorgonias, abanicos de mar, esponjas,
pequeños peces tropicales de arrecife
y diferentes especies de quelonios.
Topes
de Collantes: a 800 metros sobre el nivel
del mar, en el mismo corazón de la
Sierra del Escambray y a unos 19 km de Trinidad,
aparece este extraordinario paisaje natural
protegido, de gran belleza y valor científico
para la botánica y la ecología
cubana.
Ocupa
un área de 12 494 hectáreas,
en las que habitan numerosas especies endémicas
de la flora y la fauna. Se caracteriza por
una vegetación perenne debido a un
clima abundante en precipitaciones. Destacan,
entre otras, la gran cantidad de especies
de orquídeas, musgos, líquenes,
helechos arborescentes y bosques de pinos
y eucaliptos. La fauna es rica en poblaciones
de aves e invertebrados. Distintas opciones
permiten disfrutar de la observación
de la flora y la fauna, senderos interpretativos,
baños en pocetas naturales, saltos
de agua y visitas a cuevas.
Salto
del Caburní: espléndido salto
de agua, uno de los más pronunciados
de Cuba, en medio de la exuberante naturaleza
de las montañas del Escambray.
Cueva
de las Calaveras: en ella se han descubierto
enterramientos aborígenes de más
de mil años.
Coto
de Caza: en la región conocida como
Sur del Jíbaro se concentran grandes
poblaciones de patos migratorios, codornices,
palomas rabiches, palomas aliblancas y gallinas
de Guinea.
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