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Bayamo(Granma)
Granma (730 km al sudeste de La Habana)
tiene algo maravilloso que con paciencia
ha creado la naturaleza durante años,
atractivos suficientes para atraer el interés
de la industria turística.
Gran
admiración provocan en los visitantes
los parques nacionales Turquino, en el que
los bien delimitados senderos de la Sierra
Maestra facilitan el encuentro con las mayores
elevaciones del país, y Desembarco
del Granma, así como los fondos marinos
próximos al litoral, excepcionales
para el buceo.
Al
pie de la montaña, el sistema de
terrazas marinas mejor delineado y conservado
del planeta, los valores de la flora y la
fauna, más de 40 sitios arqueológicos
de la cultura aborigen, sucesos históricos
relacionados con las guerras de independencia
de la segunda mitad del siglo XIX y mediados
del XX y más de 60 km explorables
de cuevas y cavernas fueron suficientes
para que la UNESCO reconociera el 3 de diciembre
de 1999 al Parque Nacional Desembarco del
Granma como Sitio Cultural de la Humanidad.
Granma,
y en particular la ciudad de Bayamo, ha
sido uno de los escenarios fundamentales
de la historia y la cultura cubanas desde
las guerras de independencia del siglo XIX
hasta la guerra de liberación de
finales de los 50 del siglo XX, que culminó
el 1° de enero de 1959 con el triunfo
de la Revolución.
Sierra
Maestra, la más grande cadena montañosa
del país, ha sido escenario de trascendentales
sucesos históricos que condujeron
al triunfo de la Revolución Cubana.
En ella confluyen bosques, cumbres y valles
intramontanos de exuberante vegetación.
Llama
la atención la variedad y el estado
de conservación de los paisajes.
Bellos ríos y manantiales refrescan
el ascenso a las tres elevaciones más
altas de la isla, el Pico Real del Turquino,
a 1 974 metros sobre el nivel del mar, llamado
el Techo de Cuba; el Pico Cuba (1 834 m)
y el Pico Suecia (1 732 m).
Un
total de 17 450 hectáreas de la cordillera
pertenecen al Parque Nacional Turquino,
donde habitan múltiples plantas endémicas
como el Sabicú, la Sabina, el Roble
de la Maestra y los helechos arborescentes,
así como mamíferos, reptiles,
anfibios, moluscos y aves como la Cartacuba,
el Tocororo y el Zunzún.
Entre
los sitios de interés figuran las
16 instalaciones de la comandancia de La
Plata, convertida en Monumento Nacional
y Parque Histórico, donde radicara
el Estado Mayor del Ejército Rebelde
que llevó a cabo la Revolución
de 1959. La temperatura promedio del parque
oscila entre los 16°C y los 25°C
y los mayores volúmenes de lluvia
se registran en los meses de julio, septiembre
y octubre, en cambio, febrero, marzo y abril
resultan asombrosamente secos.
Buceo:
el universo marino de la zona sur de la
provincia de Granma es muy diverso. En 36
puntos de buceo señalizados hasta
el momento pueden apreciarse áreas
de arrecifes coralinos poblados por variadas
especies de corales, gorgonias, esponjas
y erizos negros que conforman todo un oasis
intenso de vida animal.
Uno
de los mayores atractivos de los fondos
es el Coral Orejón, que llega hasta
los 30 metros de altura en forma de troncos.
Singulares protagonistas del mundo subacuático
son también los barcos hundidos,
el Cristóbal Colón es uno
de esos pecios. La nave perteneció
a la flota del Almirante Pascual Cervera,
derrotada en desigual combate contra la
armada de los Estados Unidos en 1898.
El
universo submarino de Cabo Cruz, de gran
profundidad, provoca el fluir de corrientes
muy limpias que favorecen la práctica
de la fotografía y el buceo contemplativo.
De igual forma, sus arrecifes frontales
y abundantes poblaciones de peces y cobos
completan un escenario de particular policromía,
especialmente en Punta Inglés, donde
yace un arrecife de 1 500 metros.
Parque
Nacional Desembarco del Granma. De notables
valores arqueológicos, históricos,
geomorfológicos, de la flora y la
fauna, pleno de tradiciones y costumbres
que privilegian su vasto patrimonio, abarca
27 545 hectáreas de los municipios
de Niquero y Pilón, en el extremo
suroccidental de la provincia. La zona se
caracteriza por poseer un clima seco, con
precipitaciones promedio anuales que oscilan
entre los 700 y 1 200 mm de lluvia y temperaturas
de 26°C.
El
sistema de terrazas de Cabo Cruz, declarado
Patrimonio Natural de la Humanidad por el
perfecto estado de conservación de
su ecosistema, tiene niveles sumergidos
y terrestres, semejantes a grandes Escalónes,
formados por la erosión de millones
de años. Las terrazas son el mejor
ejemplo de formas de relieve de anteriores
períodos geológicos en la
evolución de la Tierra.
El
endemismo es uno de los rasgos privativos
de las llanuras cársicas del territorio.
Habitan aproximadamente unas 500 especies
de flora de valores medicinales, maderables
y ecológicos, como las orquídeas
enanas y la cordia dumosa y otras de gran
atracción como el centenario cactus
gigante y el "abrazo mortal",
un jagüey que germinó en lo
alto de un almácigo.
Numerosas
especies de mamíferos, reptiles,
anfibios, moluscos y aves como la Cartacuba,
el Tocororo, el Zunzún, el Negrito,
el Tomeguín del Pinar y el Carpintero
Verde encuentran refugio aquí. Otras
como la Lagartija de Hojarasca, la Paloma
Perdiz, la Cotorra y el Manatí (fósil
viviente) se integran a la región
por valores celosamente conservados.
Para
los interesados en la arqueología
y la espeleología, la región
preserva asentamientos aborígenes,
cavernas ceremoniales y funerarias de la
cultura agroalfarera. Cuevas como la de
Fustete y Samuel resultan ideales para la
exploración. Este último accidente,
abierto en el borde de un farallón
a 100 metros sobre el nivel del mar, en
el segundo nivel de las terrazas marinas,
es un excelente mirador natural hacia el
mar Caribe y bosques vírgenes.
No
se debe pasar por alto uno de los acontecimientos
más importantes de la historia de
Cuba allí ocurrido, al que debe su
nombre el parque, el desembarco del yate
Granma en la playa Las Coloradas del hoy
presidente Fidel Castro y los 82 expedicionarios
que lo acompañaban para emprender
la lucha que terminó con el triunfo
de la Revolución el 1° de enero
de 1959. Algunos de los senderos siguen
la ruta del pequeño ejército
durante los difíciles días
que siguieron a la llegada hasta el combate
de Alegría de Pío.
Bayamo.
Fundada en 1513, es la segunda de las siete
villas constituidas en Cuba por el adelantado
Diego Velázquez. Su colonial edificación
está conformada por plazas, casonas
señoriales y una antiquísima
catedral. A 10 días del inicio de
la Guerra de los Diez Años, el 10
de octubre de 1868, Bayamo fue proclamada
capital de la República en Armas.
Por
aquellos meses ocurrieron dos acontecimientos
que marcarían para siempre la historia
de la ciudad y del país: la entonación
por primera vez del Himno Nacional de Cuba,
el 20 de octubre del 1868, y el incendio
de la ciudad por sus pobladores ante la
inminencia de que cayera en manos de los
españoles, el 12 de enero de 1869.
Estos
y otros importantes hechos de la historia
de la isla ocurridos aquí la convirtieron
en Cuna de la Nacionalidad Cubana y determinaron
que se le concediera la distinción
de Ciudad Monumento Nacional.
Una
de las tradiciones más arraigadas
de Bayamo son los coches (carros tirados
por caballos), en los que se pueden recorrer
sus estrechas calles y contemplar algunas
de sus edificaciones y plazas más
importantes, como la Casa Natal de Carlos
Manuel de Céspedes;el Padre de la
Patria, la iglesia Parroquial San Salvador
de Bayamo, la Plaza del Himno, la catedral,
la Plaza de la Revolución, la Ventana
de Luz Vázquez, la Casa de la Nacionalidad
Cubana y el Parque Museo Ñico López.
Aunque un poco más apartados de la
villa, merecen la visita también
La Demajagua, Dos Ríos y el Jardín
Botánico de Cupaynicú.
Casa
Natal de Carlos Manuel de Céspedes.
La casa posee un agradable patio interior,
mientras que sus salas en las plantas baja
y primera reproducen casi exactamente el
mobiliario de la época en que vino
al mundo el insigne patriota cubano, el
18 de abril de 1819, a la postre Padre de
la Patria. De él y su familia se
exhiben objetos personales, manuscritos
y otras pertenencias. También se
exponen utensilios de labranza utilizados
por los esclavos que el mismo Céspedes
liberó en su hacienda, La Demajagua,
el 10 de octubre de 1868.
Iglesia
Parroquial San Salvador de Bayamo. Construido
en 1613, el templo resultó destruido
cuando los habitantes de la ciudad la incendiaron,
el 12 de enero de 1869, para impedir que
cayera en manos de los españoles.
Conserva una de las campanas que tocara
a rebato llamando a los bayameses a hacer
cenizas la villa.
Plaza
del Himno. Es uno de los más importantes
sitios del Centro Histórico de Bayamo.
Aquí fue donde por vez primera se
entonó el Himno Nacional de Cuba,
el 20 de octubre de 1868, fecha que con
el paso de los años se tomó
como Día de la Cultura Nacional.
La música de la pieza había
sido presentada un año antes en la
iglesia Parroquial Mayor bajo formato de
marcha militar con motivo de las festividades
del Corpus Christi. Diez días después
de iniciarse la Guerra de los Diez Años
(10 de octubre de 1868), Pedro "Perucho"
Figueredo, rodeado de los patriotas que
habían tomado la villa, improvisó
y escribió, sobre la montura de su
caballo, las enardecidas estrofas que se
convertirían en Himno Nacional de
Cuba.
Catedral.
Reconstruida en su emplazamiento original
tras los daños que sufrió
como consecuencia del incendio de la ciudad
de Bayamo (el 12 de enero de 1869), conserva
el único fresco de motivo patriótico
en una iglesia de Cuba: la bendición
de la bandera cubana. De gran interés
es también la Capilla de Dolores,
inaugurada en 1740 y cuyo retablo barroco
es hoy uno de los más hermosos de
todo el país.
Plaza
de la Revolución. Ubicada en el corazón
de la ciudad, es uno de los lugares más
visitados por los pobladores de Bayamo.
Se distinguen en su entorno notables construcciones,
columnas y portales, testigos de siglos
de historia.
Ventana
de Luz Vázquez. Cuentan que esta
hermosa dama fue la musa que inspiró
a Céspedes y Fornaris a componer
una de las canciones de amor más
bellas que se recuerdan en Cuba, "La
Bayamesa".
Casa
de la Nacionalidad Cubana. Una de las edificaciones
que rodean la Plaza del Himno. Resulta de
gran valor para investigadores y amantes
de la historia, quienes pueden encontrar
información valiosa entre la gran
cantidad de documentos que conserva desde
la época colonial hasta la actualidad.
En sus salas se exhiben exposiciones transitorias
sobre significativos momentos y personalidades
de la historia del país.
Parque
Museo Ñico López. Antiguo
cuartel Carlos Manuel de Céspedes,
atacado en la madrugada del 26 de julio
de 1953 simultáneamente al cuartel
Moncada en la ciudad de Santiago de Cuba
por un grupo de jóvenes opuestos
al régimen tiránico. Pese
al fracaso, la acción marcó
el nacimiento del movimiento 26 de Julio,
que llevó a cabo la guerra de liberación
desarrollada entre el 2 de diciembre de
1956 y el 1° de enero de 1959, fecha
en la que se produjo el triunfo de la Revolución
Cubana. Fotos y pertenencias de los asaltantes
y una exhaustiva información de los
hechos se exhiben en el museo.
La
Demajagua. A pocos km de la ciudad de Bayamo
aún se conservan restos del ingenio
azucarero La Demajagua, propiedad de Carlos
Manuel de Céspedes, quien en este
propio lugar liberó a sus esclavos
y proclamó el inicio de la primera
guerra de independencia contra España
el 10 de octubre de 1868. Un monumento de
piedra recuerda el hecho, en tanto el museo
histórico anexo guarda instrumentos
de labranza utilizados por los esclavos
y armas y objetos personales del insigne
patriota, Padre de la Patria.
Dos
Ríos. Un sobrio monumento en el municipio
de Jiguaní, cercano a Bayamo, marca
el lugar donde cayera en combate José
Martí, Héroe Nacional de Cuba,
el 19 de mayo de 1895.
Jardín
Botánico Cupaynicú. Después
de las instalaciones similares que existen
en la Ciudad de La Habana y la provincia
de Cienfuegos (este) del poblado de Guisa,
es el más importante Jardín
Botánico de Cuba. Sus 100 hectáreas
concentran 256 especies de la flora cubana,
entre árboles frutales, maderables,
palmáceos, distintos tipos de cactus,
plantas acuáticas y un pequeño
bosque semicaducifolio.
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